miércoles, 30 de noviembre de 2011

CODICIA MONUMENTAL (3era Parte)



LAS RELACIONES DEL SÍNDICO JUAN CARLOS SAFFIE Y LOS PELIGROS DE LA 'U'

A su llegada a Colo Colo, Juan Carlos Saffie -era un desconocido síndico de quiebras-. De la noche a la mañana, comenzó a ocupar espacios importantes en los medios de comunicación y se convirtió en el fetiche de los comentaristas deportivos. Para muchos será difícil olvidar su figura, al igual que la de sus amigos que desean a toda costa la privatización del fútbol chileno. Esta es la segunda parte de la historia del equipo albo y las irregularidades que rodearon su quiebra.

Carlos Avelino Bravo trabajó en el 22° Juzgado Civil de Santiago durante 18 años. Como oficial cuarto, le correspondía la atención de público y era uno de los favoritos de la jueza Helga Marchant. Bravo le hacía trámites personales, cobraba sus cheques y estaba siempre pendiente de los asuntos bancarios de la magistrada. Entre sus compañeros, Bravo era conocido como uno de los "favoritos". En 1999, Bravo fue testigo de la entrega de un regalo para la jueza Marchant, un paquete "grande y bonito" que venía en una bolsa.

"Cuando este señor me lo pasó, entré a la oficina de la jueza y se lo entregué. Ella abrió sus ojos y en su habitual lenguaje me dijo: ' pero cómo a este huevón se le ocurre traerme el regalo para acá", relató Bravo a Plan B. El hombre del regalo era Juan Carlos Saffie, uno de los más conocidos síndicos de quiebra y ex interventor de Colo Colo.

Cuando la revista Qué Pasa hizo un ranking con los síndicos más cotizados, Saffie quedó ubicado entre los cinco primeros. Y para quienes conocen este mundo, la razón de su éxito radica, entre otras cosas, en las buenas relaciones que sostiene con personas como la jueza Marchant.

A Saffie, ingeniero comercial, le ha tocado participar en grandes casos, como los de Isacruz, Buses Tramaca, Panificadora Fuchs y Télex. La más renombrada y polémica de sus intervenciones en el último tiempo fue la de Colo Colo. Estuvo allí un año y fue presentado como un administrador impecable. Muchos comentaristas deportivos lo adoptaron como un "niño símbolo", el ejemplo del gestor moderno que se oponía a la imagen del dirigente histórico, enamorado de su club, que se enredó en los números y fracasó.

Todo esto marcó un punto de quiebre en su historia, y hoy Saffie es una suerte de empresario del fútbol. Pero de un nuevo fútbol, que aspira a no tener más clubes sino sociedades anónimas y entre cuyos personajes (como decíamos en la primera parte de este reportaje) destacan el abogado y lobbista Darío Calderón; el ubicuo Ricardo Abumohor; el ex gerente de Coca Cola, Omar Bessoaín; los empresarios José Yuraszeck y Sebastián Piñera; y el ex Presidente Eduardo Frei.

En esto, la inminente quiebra del otro club más importante del país Universidad de Chile, cuyo fallo debiera dictarse mañana-es un dato tan elocuente como los personajes que rondan su funeral. Un viejo dirigente de Colo Colo lo grafica de esta forma: "en los momentos más duros del club, nadie se acercaba para tendernos una mano. Bastó que declararon la quiebra de Colo Colo para que aparecieran demasiados interesados en salvarnos. Y claro, si eso de salvarnos pasaba por terminar con el viejo club".

LOS SOCIOS DEL NUEVO FUTBOL

En torno al fútbol hay trenzas de poder. Juan Carlos Saffie Duery es asesor del club Palestino, donde los conceptos de sociedad anónima suenan bastante fuerte. Además, representa a Colo Colo en el Canal del Fútbol, en reemplazo del abogado Eduardo Godoy, quien es uno de los impulsores de la transformación de Palestino en S.A, junto a Patricio Jamarme, abogado y sindico definitivo de la quiebra de Colo Colo.

La mayoría de los hombres interesados en convertir a Palestino en S.A son de origen árabe: a los mencionados se suman el empresario y ex dirigente de la ANFP Ricardo Abumohor y Alfredo Asfura, quien realiza asesorías en Colo Colo y es amigo de Saffie.

Es por eso que la intención de Saffie de irse del fútbol, como el mismo lo planteó cuando llegó a Colo Colo, hoy es historia.

De hecho, días antes de que el equipo albo viajara a Buenos Aires para enfrentar a Boca Juniors por la Copa Libertadores (a comienzos de este mes), Saffie se reunió en camarines con los jugadores del plantel en calidad de "amigo de Colo Colo". Luego, viajó junto a toda la delegación a ver el partido.

Pero Saffie no sólo se ha mostrado cercano a los albos. También es parte de la Fundación Real Madrid, junto con los citados Darío Calderón y Ricardo Abumohor.

Estos dos hombres son vitales en la nueva etapa del síndico Saffie. Aunque se trata de viejos conocidos, de personajes que se vuelven juntar paro concebir nuevos negocios.

Saffie trabajó junto a Calderón en la quiebra de la empresa Tramaca. En los ochenta, en tanto, se desempeñó como funcionario del Banco Osorno. En esa época, la entidad bancaria fue vendida al grupo Abumohor, y su asesor principal era (otra vez) Darío Calderón.

En su trabajo como síndico en Colo Colo, Saffie fue apoyado públicamente por distintos empresarios. Sebastián Piñera y José Yuraszeck, por ejemplo, hablaron muy bien de sugestión. Con Piñera se conocen desde tiempos universitarios, pues eran compañeros en la Facultad de Economía de la Universidad Católica.

En su época de senador, Sebastián Piñera fue uno de los primeros en hablar sobre los beneficios de crear sociedades anónimas deportivas. De hecho, en los últimos días de su cargo presentó un proyecto de "sociedades deportivas". En esta tarea estuvo apoyado por un reconocido hincha azul y senador RN, Alberto Espina, gestor de la Ley de S.A en el Congreso, que hasta hoy está en discusión.

SAFFIE Y RIUTORT

El mayor argumento para quienes promueven las S.A. en el fútbol es la limpieza y la profesionalización de los dirigentes, conceptos que se reiteran cada vez que se habla del tema. Saffie ha sido insistente al decir que los sentimientos hacia un club -el corazón-no son materia de administración. También ha dicho que el fútbol tiene una serie de vicios y que muchos de ellos están enquistados en sus dirigentes.

La historia de la que habla Saffie se grafica claramente en el cargo que ocupó Carlos Riutort como presidente de Colo Colo, durante aproximadamente un año. Riutort, empresario y hermano de la esposa de Artero Frei Bolívar (ex candidato presidencial), tomó la dirección de este equipo y facilitó en gran medida el trabajo de Saffie como síndico, pese a que su elección había sido ilegal. Según lo planteado por un informe del ministerio de Justicia en enero de este año, que recogió un reclamo del tribunal calificador de elecciones del club, la elección de Riutort estaba nula. Riutort no cumplía con los requisitos que establecen los estatutos del club.

"Al principio Saffie hablaba pésimo de los dirigentes del club, luego planteó sus dudas sobre el cargo que ocupaba Riutort, pero finalmente terminó firmando el 'convenio simplemente judicial' con él , sabiendo que su cargo estaba impugnado", dice un directivo albo que pide reserva de su nombre.

En ese convenio, que para muchos está "viciado", Saffie coronó su gestión de un año a cargo de la quiebra de Colo Colo. Fue justamente por esa vía que Riutort cedió la administración a una Junta de Acreedores, a cambio de levantar la quiebra del equipo.

Un joven dirigente piensa que Saffie se excedió en sus poderes y que ellos como directivos tenían las manos atadas, debido a que la imagen mediática del síndico los sobrepasaba como dirigentes. La misma fuente confiesa que en muchas oportunidades quisieron presentar reclamos ante la Superintendencia Nacional de Quiebras, pues no tenían claro si todo lo que estaba haciendo Saffie se enmarcaba dentro de lo que le permitía la ley. Al recordar, enumera una serie de hechos, como la prohibición de entrar al camarín o la discriminación que sufrieron muchos socios de Colo Colo al ser desafectados por Saffie. Algo que según los estatutos del equipo y el Ministerio de Justicia, le corresponde de forma exclusiva a los directivos del club.

La cuota mensual de las filiales, por ejemplo, se elevó de 500 a 3 mil pesos, lo que se tradujo en que una cantidad considerable de socios no pudieron seguir siendo parte de Colo Colo. "Al dejar de lado las filiales, desarmaron el club socialmente", explica un dirigente.

Ramón Llaras, presidente de las filiales de Calama, cuenta que en una reunión que le solicitó a Saffie para tratar el tema de los socios y en particular su situación, el síndico le dijo que "hacía lo que quería con el club". Sin embargo, Llaras dice que extrañamente de un día para otro Saffie cambió su trato con él.

Llaras conocía la historia íntima de la quiebra de Tramaca, en la cual participó Saffie como síndico. El dirigente recuerda que tras enterarse de ese pasado común, Saffie le ofreció hasta oficinas dentro del club, "como si quisiera conquistarme, algo que por supuesto no acepté".

El dirigente explica que decidieron denunciar las irregularidades que rodearon la gestión de Saffie -que apuntaban al corazón del equipo, a través de la exclusión de socios-en una reunión que se efectúo en Santiago, en el hotel Panamericano. Llaras pensaba que con los antecedentes que tenía bastaba para acreditar que se había violentado el marco legal que los regía.

"Saffie se excedió en sus atribuciones de síndico, dictó normas unilaterales para conseguir torcidamente hacer un nuevo registro de asociados, procediendo a desafectar y eliminar las filiales. Dejándonos fuera, creando un nuevo padrón de socios y aumentando las cuotas, pisoteó los estatutos de Colo Colo", afirma el directivo. Pero sus denuncias no condujeron a nada.


(Información extraída del sitio web www.liberenalindio.cl)

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